Como organizar eventos o actos accesibles para personas discapacitadas

Es necesario atender las necesidades específicas de cada persona y eliminar cualquier obstáculo físico o ambiental

Una atención personalizada es esencial

Cada persona tiene unas necesidades específicas. Las necesidades de una persona no tienen por qué ser iguales a las de otras personas a pesar de tener la misma discapacidad, por lo que hay que actuar con sentido del humor y naturalidad ante todo, destacan desde el Real Patronato sobre discapacidad.

En el momento de establecer comunicación con una persona discapacitada, no deben existir palabras tabúes o que se tengan que eludir, con excepción de los términos peyorativos o las expresiones discriminatorias, aunque es de mala educación indagar acerca de la deficiencia o enfermedad que presenta.

En cuanto a la ayuda, se debe preguntar a la persona si la necesita, en caso de que la requiera, atender las indicaciones para ser realmente de utilidad para la persona.

  • Discapacidad visual

Los discapacitados visuales presentan distintos grados. En algunos casos su campo visual es más amplio o que distingan pequeños detalles. Por lo que se debe saludar claramente a la persona, incluso, tocarle el brazo o la mano para que se dé cuenta que nos dirigimos a ella. Tratar de identificarse siempre, prestarle la atención necesaria, por más que ya conozca a la persona de veces anteriores. Es muy importante tener en cuenta los obstáculos físicos cuando le indicamos el camino a seguir y no ausentarse sin avisar, ni entrar sin saludar.

  • Discapacidad auditiva

Como en el caso de los discapacitados visuales, cada persona presenta un grado determinado de deficiencia auditiva. En ningún caso es necesario gritar. En algunos casos, pueden leer los labios, por lo que es conveniente hablar de frente, vocalizar correctamente pero sin exagerar, utilizar un ritmo medio, no dar la espalda y utilizar frases cortas y sencillas. También podemos pedir ayuda a un intérprete de lengua de signos para mejorar la comunicación con el discapacitado.

  • Sordoceguera

En este caso se necesitan métodos especiales de comunicación que se realicen a través del tacto. Debemos utilizarlos sin prejuicios. El grupo de personas sordociegas es muy heterogéneo y complejo por lo que se debe tener en cuenta el grado de pérdida de cada uno de los sentidos (oído y vista) para actuar de la manera correcta: hablar despacio, en un tono normal y vocalizando, mirar de frente si la persona tiene resto visual, adoptar una actitud paciente y positiva hacia las dificultades que pueda presentar la persona en la visión, la escucha o en el habla.

  • Discapacidad física

La discapacidad puede afectar a las extremidades inferiores o superiores, en determinados movimientos o en su totalidad. En algunos casos la persona puede tener los miembros amputados. Por este motivo debemos actuar de acuerdo a la condición de cada persona. Algunas reglas básicas son: facilitar el alcance de objetos de uso frecuente, ajustar el paso al de la persona con discapacidad, y situarse, si es posible, a la altura de los ojos de la persona que se encuentra en la silla de ruedas, cuando hablamos con ella.

  • Discapacidad psíquica

Es muy importante que la persona se sienta incluida en el grupo con el que se está relacionando. Para que esto ocurra debemos utilizar palabras adecuadas, que le permitan entender la conversación, evitar situaciones de estrés, utilizar lenguaje sencillo, adoptar una actitud paciente y positiva, y en caso de que necesitemos dar instrucciones sobre el uso de alguna instalación o instrumento, recurría a mensajes fáciles de recordar y cortos.

Deja un comentario

Rellena la siguiente operación para evitar el spam *